Contactar con Liruch.
Llevo un tiempo dándole vueltas a algo que me está pesando más de lo que pensaba: la soledad. No lo digo para dar pena ni para dramatizar, lo digo porque es verdad y porque ya no me apetece seguir fingiendo que “estar sola también está bien” cuando, en mi caso, se me está haciendo cuesta arriba. Tengo 30 años y siento que estoy en ese punto en el que ya he probado lo suficiente la independencia, las rutinas y el “ya aparecerá alguien”, y ahora lo que me apetece de verdad es compartir.
Me considero una persona cercana, con conversación y con ganas de construir algo tranquilo y bonito, sin prisas raras pero también sin juegos. Me gusta la gente que sabe estar: que escucha, que se interesa, que tiene sentido del humor y que no necesita aparentar. Yo soy más de planes sencillos que terminan siendo los mejores: una charla sin mirar el reloj, una cena improvisada, salir a tomar algo y reírnos de tonterías, un paseo largo para hablar de todo y de nada, o incluso quedarnos en casa con una película (o una serie) y comentar cada escena.
Trabajo entre semana y, como mucha gente a mi edad, intento cuidarme por dentro y por fuera en el sentido de mantener hábitos que me hagan sentir bien: ordenar un poco mis ideas, caminar, leer, aprender cosas nuevas y no dejarme llevar por el piloto automático. Me encanta descubrir sitios nuevos, aunque sea en plan sencillo: una cafetería con encanto, un restaurante que no conocía, un mercadillo, una exposición, o un plan de fin de semana sin demasiadas complicaciones. También disfruto mucho cocinando cuando tengo a alguien con quien compartirlo; cocinar para una sola se hace bastante más triste, la verdad.
Soy de aquí, de la zona, y el clima tiene mucho que ver con mi forma de vivir. Suelen hacer días suaves y con mucha luz, y eso me encanta porque te invita a salir, a moverte y a aprovechar las tardes. Aunque, cuando llega la humedad y esos días en los que el cielo está más gris, lo noto: me dan ganas de quedarme en casa y me afecta un poco el ánimo. Precisamente por eso me gustaría tener a alguien con quien hacer equipo: alguien con quien el mal tiempo no se sienta tan pesado y con quien el buen tiempo se disfrute el doble.
No busco perfección ni un “príncipe”. Busco un hombre agradable, respetuoso y auténtico, que tenga ganas reales de conocer a alguien de verdad. Alguien que esté en un momento parecido al mío: con ilusión, con los pies en la tierra y con ganas de construir una relación sana. Me atrae la gente que sabe comunicarse, que no desaparece sin explicación, que no va de duro y que es capaz de decir lo que quiere sin miedo.
Si te apetece conocerme, me gustaría que empezáramos hablando, sin presión. Cuéntame cómo eres, qué te gusta hacer en tu tiempo libre, qué te ilusiona ahora mismo y qué tipo de relación buscas. Si conectamos, podemos pasar de las palabras a un plan sencillo y ver si surge eso que tanto se echa de menos: una complicidad real. Estoy cansada de sentirme sola y aburrida, y me apetece volver a ilusionarme con alguien que también quiera algo bonito y verdadero.
No dispones de Créditos suficientes,
compra para interactuar.
amistad y lo que surja, que me aconseje
Quiero sentirme querida
A veces nos cuesta encontrar lo que buscamos
Todo vale? Yo creo que no

