Contactar con Liruch.
Últimamente me he dado cuenta de algo: la vida puede ir bien, sí… pero cuando aparece alguien con quien compartirla, puede ir muchísimo mejor. Por eso estoy aquí: busco una amistad auténtica, de esas que empiezan con una copa tranquila y una charla que se alarga sin darte cuenta, y que con el tiempo puede convertirse en una complicidad bonita (y si hay química, ya veremos hasta dónde llega).
Me gustan las personas nobles, con buen corazón, que no van con prisas ni con máscaras. Gente que sabe escuchar, que también se deja conocer y que entiende que las relaciones —incluso las amistades— se construyen con pequeños detalles: un “¿cómo te fue el día?”, una recomendación de una película, una caminata improvisada o una sobremesa que termina con risas.
Soy de las que todavía se ilusionan con lo sencillo, pero no con lo superficial. Me encanta conversar de verdad: desde cosas ligeras (música, series, anécdotas absurdas) hasta temas que te remueven un poco y te hacen pensar. También tengo mi punto curioso: me apetece volver a hacer planes que antes daba por sentados y que, con el tiempo, una se olvida de buscar. Me encantaría encontrar a alguien con quien probar sitios nuevos, salir a tomar algo sin mirar el reloj, hacer alguna escapada de fin de semana, visitar una exposición, descubrir un restaurante pequeño que tenga un postre inolvidable o apuntarnos a algo diferente solo por vivirlo (un taller, una cata, una ruta, lo que sea). A mi edad, valoro mucho la calma, el respeto y la sinceridad, pero también la alegría de sentir mariposas de vez en cuando.
Te cuento una historia reciente que todavía me hace reír (y un poco sonrojarme). Quedé para tomar una copa con alguien que parecía muy simpático por mensaje. Yo iba con la idea de una charla normal, y al llegar, el camarero me mira y me dice: “¿Eres la de la cita del paraguas?”. Yo no llevaba paraguas, pero por no quedar mal solté: “Sí, esa misma”. Error. Resulta que había otra persona esperando a alguien con paraguas y yo, sin querer, me senté en su mesa. Empezamos a hablar y, sorprendentemente, hubo una conexión muy divertida: miradas cómplices, bromas rápidas, ese tipo de tensión agradable que aparece cuando dos personas se caen bien de inmediato.
Cuando por fin llegó mi cita “real”, ya era tarde: el del paraguas me dijo con una sonrisa que si me apetecía “equivocarme más veces”. Yo me reí, pero lo cierto es que esa frase se me quedó dando vueltas toda la noche. Al final no pasó nada más que una despedida con un beso en la mejilla… de esos que se quedan un segundo de más. Y me fui pensando que, quizá, lo que busco es justo eso: alguien con quien sea fácil, alguien que me devuelva la ilusión y me sume cosas interesantes.
Si te apetece conocer a alguien con ganas de compartir momentos agradables, conversación con chispa, y la posibilidad de que una simple copa se convierta en una historia que recordar, escríbeme. Me encantaría que lo nuestro empiece sin presión, con educación y con ganas. Y si la vida decide que nos vaya mejor… yo no me voy a quejar.
No dispones de Créditos suficientes,
compra para interactuar.
amistad mujeres maduras en Barcelona
Pido que sea alguien que me brinde una estabilidad emocional
Busco amistad, soy una chica bonita
Busco amistad, dónde estaís
Busco amistad, ni un huevo frito se hacer
Busco amistad, con carácter
Merezco un hombre que me quiere
Y si nos hacemos amigos?
amistad y lo que surja, que le guste la conquista y seducir a la mujer

