Contactar con Liruch.
Me apetece conocer a alguien con quien la vida se sienta un poco más ligera. No busco encajar a la fuerza ni hacer castillos en el aire desde el minuto uno; me gusta lo natural, lo que se va construyendo con conversaciones, con planes sencillos y con esa sensación de “qué a gusto estoy aquí”. Si te suena bien lo de dejarse fluir, ya tenemos un punto en común.
Estoy en un momento en el que valoro la calma y la autenticidad. Me gusta la gente que habla claro, que sabe reírse de sí misma y que no necesita aparentar. Soy de las que disfrutan tanto de un café largo con buena charla como de un paseo sin rumbo, mirando escaparates, comentando tonterías y descubriendo sitios nuevos. También me encanta hacer planes de esos que parecen pequeños pero se recuerdan: una sobremesa que se alarga, un mercado de fin de semana, una exposición improvisada, una película con manta en casa cuando el cuerpo pide descanso, o una cena sencilla cocinada entre dos, sin presión y con música de fondo.
En mi día a día suelo combinar responsabilidades con ratos para mí. Me gusta cuidarme por dentro: leer, escuchar podcasts, poner orden cuando me da por hacer “reset” (sí, también me pasa lo de reorganizar cajones como si me fuera la vida en ello), y aprender cosas nuevas aunque sea por curiosidad. Soy curiosa y bastante observadora; me fijo en los detalles y me encanta cuando la otra persona también tiene mundo interior y ganas de compartirlo.
Lo que busco no es un listado de requisitos, sino una conexión: alguien que tenga ganas de conocer de verdad, sin prisas, sin dramas y sin juegos raros. Me atraen las personas con buen humor, educación y un punto de iniciativa. Que sepan proponer un plan en lugar de dejar todo en “ya veremos”, y que tengan la madurez de hablar cuando algo no encaja, sin desaparecer ni montar novelas.
Te cuento mi última cita, para que veas por dónde voy. Quedé para tomar algo en un sitio tranquilo. La conversación empezó bien, pero enseguida noté que la otra persona estaba más pendiente del móvil que de lo que yo decía. Cada dos frases miraba la pantalla, respondía mensajes y luego me soltaba un “perdona, dime” como si yo fuera un audio a velocidad 1.5. Intenté reconducirlo con humor, cambié de tema, propuse dar un paseo… pero el ambiente no terminaba de arrancar. Al final, me fui con una sensación muy clara: no hace falta que sea perfecto, pero sí presente. Me quedé con ganas de una cita de verdad: de esas en las que te miran a los ojos, te escuchan y el tiempo se pasa sin darte cuenta.
Si te apetece algo diferente, propongo algo simple: un café o una copa tranquila y una charla sin filtros. Me gustan las personas que saben disfrutar del proceso y que no tienen miedo a decir “me apetece verte”. Si conectamos, genial; y si no, al menos habrá sido un rato agradable y respetuoso.
Si me escribes, cuéntame algo más que un “hola”: ¿qué te gustaría hacer un sábado perfecto? ¿Eres de plan improvisado o de agenda? ¿Qué te hace reír de verdad? Yo pongo la conversación, la curiosidad y las ganas. El resto, que surja.
No dispones de Créditos suficientes,
compra para interactuar.
Busco lo que surja, soy una chica normal que lo único que busca es pasarlo bien y lo que pueda llegar a surgir con el tiempo
Alguien interesante, si no surge pues tan amigos
En plan que le guste viajar
Tomar una copa, estoy buscando en principio conocer a alguien compatible

